A few comments on the events on January 6th:  This nation was founded on many democratic principles—one of them being freedom of speech.  However, January 6th‘s attack on the Capitol building—while both houses of Congress were present to insure the peaceful transition of power—was anything but freedom of speech—rather, a resort to violence to threaten our democracy. Attacking our capitol and its representatives, is an attack on all of us as a people.  One person commented this week that, “we settle our differences, not by mob rule, but through elections.”   I invite you to join me in praying for peace in our country, to pray for President-elect Biden and Vice President-elect Harris, as they prepare to lead our country. We also pray for the conversion of heart of those who participated in this violence, and for those who encouraged it, either by their words, actions or their passive inaction.  The First letter of John tells us that “Perfect love casts out fear.” Fear was certainly on display during these events, in the midst of the violence.


Algunos comentarios sobre los eventos del 6 de enero:  Esta nación fue fundada con la democracia y sus principios como base. Uno de esos principios democráticos, es la libertad de expresión. El ataque del 6 de enero contra el edificio del Capitolio, mientras ambas cámaras del Congreso estaban en sesión para asegurar la transición pacífica del poder, no puede nunca considerarse libertad de expresión, más bien, eso fue un acto de violencia para amenazar nuestra democracia.  Atacar nuestro capitolio y sus representantes es un ataque a todos nosotros como pueblo. Alguien dijo que en nuestro país “resolvemos nuestras diferencias, no con disturbios violentos sino mediante elecciones”.
Los exhorto a que nos unamos en oración por la paz en nuestro país. A pedir por el presidente electo Biden y la vicepresidenta electa Harris, mientras ellos se preparan para gobernar nuestro país. Oremos por la conversión de corazón de quienes participaron en esos actos violentos, y por quienes los incitaron, ya sea con sus palabras y actos o por su falta de su acción. La Primera Carta de San Juan nos dice que “El amor perfecto disipa el temor”. El temor ciertamente se manifestó en estos eventos, en medio de la violencia. Oremos para que podamos trabajar juntos en amor por la sanación de nuestro país.